Escribí estas lineas para recordar que cada 23 de abril no solo cumplo años de vida,
sino años de victoria tras mi operación de cáncer de mama.
Cada rosa recibida es el abrazo del tiempo que me rodea
y la certeza de que rendirse nunca fue una opción.
Sigo aquí.
llenándome de vida,
llenándome de ti.
Cada año es un renacer,
un año más en mi existir:
sin desfallecer,
sin caer,
sin morir.
Te miro y admiro tus pétalos,
cómo regalan vida.
Tengo celos de tu belleza:
la que atrapa la penas,
la que seduce y despierta
almas dormidas de amor y entrega.
La que abraza con brazos de terciopelo
a corazones inquietos
que despiertan a la vida.
Eres tú la que acaricia con tu aroma mi piel;
Yo solo me rindo a tu esencia.
Maite Segura
23 de abril de 2017
