que luchan sin tregua
para mantenerse vivos.
La lucha es intensa.
Por la agrietada vida
se escapan los sueños.
No se puede ganar al dolor
si al alzar la voz
para mantenerse vivos.
La lucha es intensa.
Por la agrietada vida
se escapan los sueños.
No se puede ganar al dolor
si al alzar la voz
se rompen las palabras,
ni se pueden guardar en un pañuelo
las lágrimas usadas,
ni desviar el cauce del río
cuando ya ha forjado su camino.
Con el espíritu libre
caminan los pies desnudos,
sin cadenas que los detengan.
Sus pasos firmes,
ni se pueden guardar en un pañuelo
las lágrimas usadas,
ni desviar el cauce del río
cuando ya ha forjado su camino.
Con el espíritu libre
caminan los pies desnudos,
sin cadenas que los detengan.
Sus pasos firmes,
recuperan madrugadas
surgidas entre los pliegues de sus faldas.
Con las nieves de marzo
y el calor en el alma,
de rosas sin espinas
las calles se engalanan.
surgidas entre los pliegues de sus faldas.
Con las nieves de marzo
y el calor en el alma,
de rosas sin espinas
las calles se engalanan.
Nace una voz desde las entrañas
que grita con fuerza,
alzando su puño y Levantando el alma,
rompiendo en mil pedazos el silencio
que mantuvo oculta la esperanza.
Esta poesía está escrita pensando en todas y cada una de las mujeres porque, todas las mujeres han y están construyendo la historia.
A pesar de ello, aún queda mucho por hacer, pero, las mujeres no callamos, no desfallecemos, ni nos rendimos...seguiremos alzando el puño y rompiendo en mil pedazos los silencios que nos roban la esperanza.
que grita con fuerza,
alzando su puño y Levantando el alma,
rompiendo en mil pedazos el silencio
que mantuvo oculta la esperanza.
Esta poesía está escrita pensando en todas y cada una de las mujeres porque, todas las mujeres han y están construyendo la historia.
A pesar de ello, aún queda mucho por hacer, pero, las mujeres no callamos, no desfallecemos, ni nos rendimos...seguiremos alzando el puño y rompiendo en mil pedazos los silencios que nos roban la esperanza.
Las fotos son de la red. Me encogió el alma ver a esa niña refugiada con su hermana en brazos y protegiéndola del frío y la nieve.
También, a estas mujeres sirias reclamando justicia y paz para su país.
Maite Segura.

