Te atreves conmigo,
lanzas tus flechas envenenadas a mi alma,
pero ya no soy débil
y mi corazón se cubre con su coraza
para impedir tu entrada.
Me visto de amor y de vida,
sonrío,
mi mirada ya no se esconde avergonzada.
Aparto sin miedo tus lanzas
y me cubro de gloría
como soldado en la batalla.
Emerjo del profundo mar
cuando me niegas amparo,
y como el ave fénix
resurjo de entre las cenizas
cuando me entierras en llamas.
No, no cubrirás mis primaveras
de fríos inviernos,
ni borrarás el color de las flores,
ni secarás las gotas de Rocío,
ni apagarás la luz que me regaló el alba.
Porque ya no existen montañas
lo suficientemente altas
que no pueda alcanzar,
y me abrazo al universo
y me niego a aceptar tu rabia.
Mi corazón respira profundamente
orgulloso de su latir por la vida,
y mientras el silencio de la noche
rompe nuestro diálogo sordo
entre mudas palabras,
yo, yo me cubro de gloría
como soldado en la batalla.
Vídeo Poema
http://youtu.be/epfqtDguk_4