Como el gran director
dirige con su batuta la orquesta,
así dirijo yo a mis letras.
Busco en cada rincón del alma
las letras que me dejan las palabras,
porque no existen palabras sin sentido,
Porque no existen versos en el olvido.
así dirijo yo a mis letras.
Busco en cada rincón del alma
las letras que me dejan las palabras,
porque no existen palabras sin sentido,
Porque no existen versos en el olvido.
Poco a poco se va formando la orquesta,
las palabras encuentran su lugar
junto a las despistadas letras.
las palabras encuentran su lugar
junto a las despistadas letras.
Tras varios intentos
aparece la palabra clave.
Afinando las cuerdas, componen un verso,
una estrofa, un poema, una rima...
Silencio,
ya comienza el concierto.
Alzo mi batuta y marco el ritmo.
Son emociones y sensaciones,
son recuerdos y sueños,
Son emociones y sensaciones,
son recuerdos y sueños,
son miedos y deseos.
Es música para la vista
y también para los oídos.
Una creación única:
una oda, un soneto, una rima,
un regalo para los sentidos,
un regalo para los sentidos,
una dulce melodía.
Es una poesía.
10 de junio de 2013
10 de junio de 2013
