¿Acaso no ves lo mismos que yo?
Ven y coge mi mano,
vamos a pasear los dos,
por ese mundo profundo...
por ese mundo de Dios.
Mira allá, a lo lejos...
y dime, ¿qué ves?
Ven y cierra tus ojos,
igual que lo hago yo.
Y paseemos con las manos enlazadas,
por nuestro mundo interior.
Poesía escrita el 20 de enero de 1999





