Cada día que pasa comprendo menos a este mundo, tal vez sea porque a medida que crezco y me hago mayor veo el mundo con más claridad, pero también con más pena y tristeza.
Siempre había creído que todo cambiaría, que todo sería distinto, que a través del paso de los años, el mundo cambiaría para bien.
Pero, pasan los días, las semanas y los años, y veo con profunda tristeza que el mundo no cambia, que las personas no cambian ...se vuelve a tropezar una, dos, tres y tantas veces, que por mucho tropezar, no se logra aprender.
Me entristece ver como el ser humano se destruye a sí mismo y destruye su entorno, su vida, su futuro.
En estos momentos, siento como chocan entre sí la coherencia y la inteligencia...y poco se puede hacer por ello.
Creía que la coherencia y la inteligencia caminaban cogidas de la mano, pero, ahora me doy cuenta que realmente se odian.
Duele ver, como el mundo se está sepultando en vida.
Maite Segura,
Foto de red.