lunes, 23 de diciembre de 2013

UNA PUERTA AL FINAL DEL PASILLO V




Martes 2 de marzo de 2010

Ha pasado un mes desde mi primera visita con la ginecóloga...un mes, esperando la visita en patología mamaría...un larguísimo mes, lleno de contradicciones y miedos.

¡Sólo quería descansar...me sentía agotada, y esta era mi primera visita!
- ¿María Teresa Segura...? ¡ ya puede entrar!
- ¡ Dales caña...! - me dijo Joan.
Él no quiso entrar, me conoce bien, y sabe que no me callo ante lo que me parece injusto.
Al entrar, un médico me recibió muy amable y sonriente.
- Hola Teresa...¿Cómo está...?
- Pues a eso vengo, a que me lo diga usted - le dije.

Empecé a hablar y a preguntar que como era posible que haya tenido que esperar un mes para que me visitara.
- Pero mujer, no se preocupe que esto suele pasar, a mujeres de su edad que les salgan bultos en el pecho...
- ¡No. Para mí esto no es normal...! - le dije.
- ¿Es normal, que un bulto crezca cada día más?
¡¡¡ después de lo que se sufre, por no saber que es esto...no se puede ni imaginar, la rabia y la impotencia que se siente, cuando te dicen que usted ya ha visto los informes pero, que tengo que esperar a que me visite!!!
¡¡¡Yo, no quiero pasar delante de ninguna otra mujer...pero esto, esto no es una visita rutinaria...una visita rutinaria no es cuando se pide una prueba especial como es esta...!!!
Dígame doctor ¿quién decide las visitas? ¡Porque no me dirá que son esas chicas que están ahí fuera...porque sí es así, es que entonces el problema de que la sanidad no funcione es mucho más grave...!!!

No podía parar de hablar...no quería salir de allí sin haberme desahogado, necesitaba decirle todas aquellas cosas, todo lo que durante aquel mes había acumulado...no quería callarme nada.

- ¿Pero por qué se enoja conmigo mujer...? ¡Si yo no tengo la culpa!
- Entonces, ¿quién la tiene...? - le dije, muy...muy enfadada.
- Verá Teresa, hay que seguir un protocolo...
- ¿PROTOCOLO...? ¡ esto, ( le dije al mismo tiempo que señalaba con mi dedo a mi pecho) no entiende de protocolo...esto, ha crecido y me duele...!  ¡Dígame...! ¿hasta cuándo tengo que esperar más para poder dormir por las noches...? ¿cuánto tiempo más tengo que esperar para poder descansar y dejar de tener esta angustia y esta ansiedad, por no saber que es esto que tengo aquí...?
- Tranquiiiilaaa... Que esto no será nada.

En ese momento no pude contenerme y le dije:
- Lo malo, es que la enfermedad en la piel de otro se ve muy diferente.
Reconozco que fue un golpe bajo, y al momento me arrepentí de haberlo dicho. Le dije muchas cosas todas como protesta...pero, esas palabras le hicieron daño. Estuvo mal...muy mal.

Él siguió hablando:
- Yo tengo aquí la petición de su médico de cabecera.
- ¿Y la petición de la ginecóloga del centro médico con los resultados del PAAF no la tiene? - le dije, extrañada .
- ¡No...! ¿Le han hecho una prueba...? - preguntó.
- Sí...me hicieron una prueba y por eso se solicita una biopsia...¿ me está diciendo que sólo le ha llegado después de un mes la petición del médico...?
¡ pero, si  llevé el resultado para que la doctora los viera y los enviara por mensajería aquí...!

Saqué los análisis de mi bolso y poniéndolos encima de la mesa, le volví a preguntar si no los tenía.
Me dijo que no...que no los tenía, y pidió a la enfermera hiciera una copia.
- Pero tranquilicese Teresa, hay que volver a hacer mamografía y ecografía...
- ¡Ah no...otra vez mamografía no. Esto ha crecido y me duele muchísimo, tanto que no me puedo tocar...yo ya no aguantaría las placas...me haga una ecografía que para eso están.
- Bueno...vamos a ver que es...tumbese en la camilla -me dijo con una sonrisa
Mientras lo hacía, la enfermera me habló bajito:
- Ellos no tienen la culpa.
- Entonces, ¿ quien la tiene...? - le pregunté.
Ya tumbada en la camilla, el doctor puso sus dedos sobre el bulto...apenas lo rozó con los dedos y tuve que contenerme para no dar un grito de dolor...
¡ Dios mío, que dolor más fuerte! Parecía como si me hubieran clavado algo en el pecho, supongo que fue el cambio de mi cara, porque vi como cambiaba también su cara, yo me puse pálida, pero él, al momento perdió la sonrisa de su rostro. Sin darse cuenta me había dicho que aquello no era nada bueno.
Me vestí y me senté de nuevo delante de él. Después de preguntarme varias cosas dijo:
- Será mejor que llamé a un colega...para que él también de su opinión.

A los pocos minutos entró otro doctor por una puerta que había detrás de la mesa...
¡ Madre mía...(pensé al verle) otro no...pero si es un crío...!
- A ver, - me dijo muy serio- póngase en la camilla por favor
Y otra vez tuve que quitarme la parte de arriba y tumbarme en la camilla.
El se acercó con la intención de volver a tocar el bulto...pero le advertí que me dolía mucho. Y entonces lo hizo con mucho cuidado.
Le pregunté el porqué me dolía, y me dijo que podía ser un grano inflamado y que por eso dolía. Su cara, me decía también que aquello no era un simple grano, pero lo quiso hacer con diplomacia y mucho cuidado para no herir.
Tenía a los dos frente a mí... Y apenas hablaron entre ellos cuando me dijeron que pidiera hora para una analítica, y a radiología para la biopsia...y que si en una semana no me la habían dado, que me presentara delante de aquella puerta sin pasar por el mostrador.

Ya no me quedaba duda...de pronto todo fueron prisas.
Al llegar a casa, cogí mi coche y me dirigí hasta el centro de salud...me acerqué al mostrador y esta vez me atendió otra chica.
Quería saber porque mis informes que se suponía habían salido hacia 15 días hacía el hospital, aún no habían llegado...quería saber dónde estaban.

- A ver, espere un momento por favor que llamo al hospital - me dijo
Después de varios intentos, habla con una compañera del hospital y esta le dice:
- Sí...están aquí, pero aún no tienen fecha de visita.
- ¿ qué...? ¡cómo que aún no tienen fecha de visita...!!!
¡ Acabo de salir de la consulta del doctor y esos informes se enviaron hace 15 días...!!! -dije enfadada
- Entonces, ¿ que hace con los informes ? pregunta mi compañera...Porque claro, si ya ha tenido la visita...
Me la quedé mirando y estuve a punto de decirle:
- ¡ Dile a tu compañera que se los puede llevar cuando vaya al WC...!!!
Sí...me contuve, Dios, como me contuve, y entonces le dije:
- Que haga con ellos lo que quiera...
-¿Pero que hace con los informes, los tira o qué... ?? - Insistió.
-¡Que haga con ellos lo que quiera...el médico ya los tiene...!!!

Salí del centro...estaba muy indignada y ya no me quedaba ninguna duda...
seguiría escribiendo mi carta de protesta, y no me importaba el tiempo que necesitara para terminarla.

4 comentarios:

  1. Ay,cariño y éso sigue pasando todos los días....Es en parte he desarrollado mi investigación educativa sobre las profesiones y la ética,si esos servidores públicos estuvieran ejerciendo con profesión con auténtica vocación no te habrían tratado asi,me sumo a tu protesta hermosa,hay que alzar al voz...es inconcebible... Abrazos hermosa ♥

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  2. Cuando sientes que el tiempo en algunos casos es esencial y lo único que te ocurre es, que encuentras puertas cerradas, te llegas a sentir tan impotente...sientes tanta rabia dentro, porque es como si nadie escuchara tu voz...como sí tus palabras fueran sordas. Es como un mal sueño y quieres que pase pronto...es angustia, desesperación, miedo...todo sé junta en un mismo sentimiento y sólo te queda sacar las fuerzas de donde no existen y empezar a luchar, sólo con la mínima esperanza de que todo sea rápido.
    Muchas gracias María, gracias por tu apoyo, un abrazo enorme y de corazón

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  3. Me gusta leerte con detenimiento, porque lo que nos cuentas es conmovedor. Al redactarlo con los diálogos, me parece como si estuviera leyendo una buena novela, pero ésta, basada en hechos reales. Y es cierto, tenemos las personas, cada cual nuestra historia o historias, y sólo los más allegados saben de nuestros sufrimientos. Es bueno compartir, así pienso, nos hace sentirnos menos lejanos unos de otros, y aunque sólo sea en distancia y con el pensamiento, también ser algo comprendidos, y quizá, acercarnos...
    Nuestra sociedad, tristemente, se pierde muchas veces entre la burocracia y el protocolo, y el interés por otros queda relegado al estricto horario, las pocas ganas y una gran falta de empatía. No nos cuidamos unos a otros y no sabemos ser generosos con los demás, sobre todo, en caso de enfermedad. Aunque a veces, te encuentras profesionales, que nos demuestran lo contrario, y se implican más allá de la rutina, todo depende de la capacidad de comprensión, como en todo, de cada uno.
    Al final te das cuenta, que tu mejor aliado, eres tú mismo, y quizá eso es lo que te hace tener fuerza, porque la enfermedad, aunque estés acompañado, aunque te quieran e intenten ayudarte, en verdad, se pasa solo/a. Y solo/a uno/a ha de remontar.
    Esa "soledad" es difícil de compartir, y muy dura de pasar...
    Un trago único, que sólo lo sabe quien lo ha probado.
    Pero, como estás ahí, contando tu peregrinar, nos llenas de esperanza y nos das esas alas de la confianza en que siempre hay porqué vivir y porqué luchar. Porque amamos la vida.
    Gracias por tu relato, y tu amor a la vida. Y tengas un buen año 2014, Maite. Lo tendrás. Un abrazo.
    (Me encantaría algún día tomar una taza de café contigo mientras cambiamos impresiones. Bueno, como el mundo dicen que es un pañuelo, pues ya veremos, en cualquier caso, me alegra tu confianza.)

    "Sin saber porqué
    amo este mundo
    donde venimos a morir."
    Natsume Soseki.

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    1. Clarisa, no sabes como me llenan tus palabras...tienes razón al decir que sólo uno/a remonta la soledad que se siente. Porque no es lo mismo estar sólo, que sentirse sólo/a. Y cuando eso pasa ( y suele pasar) tienes que intentar y luchar para no caer en ese pozo...un pozo que no parece tener fin...tienes que evitar perder la luz de vista, porque si lo haces entonces es más difícil salir de el ...
      Pero como bien dices...yo estoy contando mi historia, pude salir de ese pozo, porque siempre hay una vida porqué vivir y porqué luchar...es difícil, pero no es imposible.
      Me gusta tu cita. Y también me gustaría tomar ese café algún día...¿ por qué no? ¡La vida es un pañuelo ! Muchas gracias por tu comprensión y ese cariño que me das...un abrazo bien grande y mis mejores deseos también para ti...seguimos en contacto.

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